Lunes, 09 de julio de 2007

II Feria Multilingüe del libro de Nueva York

El 5 y 6 de Octubre. El viernes 5 y sábado 6 de octubre del 2007, se realizará la segunda feria anual del Libro de Nueva York, en la sede del St Demetrios Greek American School en Astoria, Queens, organizada por New York Book Expo Fair, Inc, con la participación de un centenar de autores, en su gran mayoría independientes, que publican su obra en diferentes idiomas.

Una veintena de autores especializados en literatura infantil con un amplio programa dedicado a los niños con el fin de promover la lectura y la literatura también se haran presente. Un ciclo de conferencias, lectura de famosos escritores, tarde de poesía, y canciones infantiles, hacen parte del variado programa cultural. Participar de la Expo Feria del Libro en New York implica ser parte de uno de los más importantes eventos culturales en la Gran Manzana.

Habra un ciclo de conferencias, presentaciones de nuevos libros, entrevistas y talleres literarios.

Ya están abiertas las inscripciones. Hay un cupo limitado de inscripción gratuita para participar en ella. Una vez se llene ese cupo, tanto los autores como las editoriales interesadas deberán procesar la inscripciones con un aporte económico.

Informes en el www.newyorkbookfairexpo.com

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Miércoles, 09 de mayo de 2007

Maradona

¡Que susto! Dijeron que habia muerto Dios
y corrí a la Iglesia.
- Es un falso rumor - dijo el cura;
- Diego esta vivo -

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Domingo, 14 de enero de 2007

Dionea', de Julio Olaciregui

Julio Olaciregui es un autor costeño que desde Los Cuentos de Charito su primera novela ha mostrado un estilo muy particular para narrar historias. Hoy con DIONEA nos brinda nuevamente la oportunidad de adentrarnos en su universo muy particular. Publicamos por considerarla de interés y por no haber leído aun la novela la reseña publicada por el periódico EL TIEMPO.

Después de dos novelas y un poemario más preocupados por el tema de la cotidianidad, Olaciregui llega a esta obra por medio de un trabajo de quince años.

Aquí su preocupación, el mito en una nueva versión, visto a partir de la experiencia del autor que ha vivido entre la París de sus maestros, y la Colombia de sus orígenes y sus viajes. "He venido a auscultar el tiempo de ahora, el espacio de los mitos". Es un inventario de los lugares que ha perseguido tras el mito. En ella cabe Grecia, Europa, el Caribe y Barranquilla. El tema es un símbolo de muchos hechos. Pero cada página parece realidad, y este aspecto define su estilo. A fin de hacer más real y presente el texto, habla de la época actual de América Latina y en particular de Colombia. Se basa más en el decir que en el contar pero con el eco de las voces y canciones del trópico. Es una narración a modo de canto, hecho en un cuaderno con su memoria. La expresión popular es uno de sus objetivos para descubrir la historia como diciendo que allí se encuentra la verdad. Este aventurero va por dichas tierras con la musa de su inspiración, soñando con la la vida.

Hay que hablar de esta obra como la novela infinita, una historia total que sigue derroteros inagotables, un libro abierto en el que también cabe el lector, igual que en los libros de Cortázar. El narrador anota los hechos a medida que los va viviendo, y la obra surge como expresión del exiliado en su ir y venir tras sus propias huellas. Quiere decir que ello no ocurre impunemente, y la vida entonces se convierte en fragmentos de muchos lados. Alude a un mundo de música y sabores del Caribe que lleva lejos este peregrino al que sus sueños conducen a un al mito griego. Olaciregui realiza esta novela, a partir de un lenguaje actual, sobre la tradición literaria en un momento en el cual los demás escritores le apuntan al rompimiento con los cánones anteriores. Esta también tiene raíces en Joyce, Cabrera, Lezama, García Márquez.

El autor cumple con el reto de hablar de sí mismo para trascender lo personal, y entre el humor y la nostalgia, rinde culto a la experiencia, lo mismo que al conocimiento a través de un lenguaje directo como de crónica periodística. No es fácil lograrlo en un tópico como este. El autor siempre ha sido periodista y en la actualidad trabaja en París como director alterno de France Presse para América Latina.

El día que el personaje llega a París, le responde a un policía, como el arriero de Juan Rulfo, que va en busca de su padre. Así halla a Dionea, la madre de Afrodita, la diosa del amor, una mujer que el narrador encuentra en todas partes, por ejemplo, vende bollos de maíz en Montparnasse. En el fondo de este alucinado, está un narrador que se mira en los ojos de sus hijos como preguntándose por el pasado y el porvenir. Cuenta que todo niño que viaja entre Barranquilla y Santa Marta puede ser un gran escritor.

LEER MAS: Dionea', la nueva novela de Julio Olaciregui

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Martes, 12 de diciembre de 2006

Manuel Cobo, escritor de ficciones breves

EL AUTOR: Carlos de la Hoz, Barranquilla, 1966. Educador y Tallerista Literario. Miembro de la Revista Taller Luna y Sol. En la década de los noventa, las revistas Contracarreta, Laberintos y Aude publicaron sus primeros textos.

Manuel Cobo, escritor de ficciones breves

Manuel Cobo, escritor de ficciones breves, baja de su buhardilla para comprar cigarros en la tienda de la esquina. Como sólo piensa estar afuera unos pocos minutos, no juzga necesario cerrar la ventana.

La tarde es fresca, apacible, sin ruidos que perturben su trabajo, y Cobo piensa que cuando regrese podrá terminar por fin esa historia en la que trabaja desde hace un par de semanas. En verdad, resta poco: ajustar apenas unas cuantas palabras a las que no le encuentra fuerza y decidirse sobre colocar una que otra coma, detalles que él suele sortear sin dificultad. La certeza de que esta vez también podrá hacerlo cuando regrese, tiene feliz a Cobo, quien en este momento baja los escalones de uno en uno y con una sonrisa de satisfacción.

Pero durante su ausencia una repentina ventolera penetra por la ventana en la pequeña estancia y levanta de la mesa las hojas de papel, el bolígrafo de tinta negra, el lápiz, el borrador y hasta el pequeño diccionario de latín que Cobo conserva desde su juventud.

He aquí lo que, en un pausado pero doloroso inventario, alcanzan a ver los ojos asombrados de este escritor de ficciones breves una vez abre la puerta de su buhardilla: en un rincón de la sala, el rostro melancólico del personaje de su historia, más allá, cerca al cajón de sus queridos discos, la palabra consuelo, debajo de una silla el verbo recordar, y en la maceta de la incipiente planta de anturio, revuelta con la tierra mojada, solitaria y como aterida, la sílaba tras. Desperdigados por el suelo, también una miríada de pequeños fragmentos de palabras, letras y signos útiles para la escritura.

Cobo es un escritor serio, pero no es un hombre que se deje afectar con facilidad por aquello que es trascendental apenas en apariencia. Así que, después de reponerse de la perplejidad en que por unos momentos lo tuvo sumido aquella contemplación, se agacha y comienza a recoger los retazos de su historia y a ponerlos con extremo cuidado sobre la mesa vacía de objetos. Ejecuta esa tarea con lentitud, con meticuloso cuidado. Sus manos tiemblan, pero no vaya a pensar el lector que es a causa de los nervios o de la expectación por rearmar su historia. No: Cobo es un bebedor empedernido, y para colmo de males, se alimenta y duerme mal. Tal vez por eso ha tardado tanto en darle siquiera forma a la primera línea de su cuento. Ha intentado en una, en dos y tres oportunidades, pero las palabras siguen sin alcanzar el orden que él les había terminado de dar hace apenas unos momentos, antes de que bajara a buscar cigarros a la tienda de la esquina.

Pasado un tiempo vano, se da cuenta, entonces, de que es una tarea prácticamente imposible, pues son en verdad innumerables los fragmentos regados acá y allá. Sonríe con desencanto, se lleva las manos a la cabeza y piensa que en otras circunstancias hubiera tenido que escuchar la sostenida perorata de su mujer, que es una obsesa del orden y la limpieza. Pero ella no se encuentra allí, y Cobo, resignado ya a que tendrá que volver a sentarse y a comenzar la historia de nuevo, de una fuerte manotada en la mesa hace caer lo que hasta ahora había conseguido levantar del suelo.

Finalmente, mientras se dispone a recoger el rimero de palabras –– que se ha mezclado con hojas secas, colillas y cabellos de su mujer –– y tirarlo al bote de la basura, Cobo piensa con nostalgia en ese personaje de ojos tristes que, abandonado en el rincón de la sala, parecía implorarle que le permitiera llegar con vida al final de la historia.

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Lunes, 27 de noviembre de 2006

Escribiendo en el Caribe II

Carlos De la Hoz trae una interesante propuesta de relatos breves – ese genero que proponemos como genero literario de la Red (valga la redundancia) - Esperamos no solo reseñarlos sino tenerlos pronto en librerías para acceder a estos nuevos mundos de viejos escritores.



Carlos De la Hoz
UNA MOSCA QUE NO DEJA DORMIR
“Son 23 relatos breves informados por la fantasía y el humor, que se ocupan de temas diversos y en los que uno percibe una visión irónica, amarga y tierna al mismo tiempo de la precaria vida que le toca vivir a los personajes.”
Carlos de la Hoz, Barranquilla, 1966. Educador y Tallerista Literario. Miembro de la Revista Taller Luna y Sol. En la década de los noventa, las revistas Contracarreta, Laberintos y Aude publicaron sus primeros textos.
VIA: Emilse Restrepo / Coordinación Ediciones LETRA por LETRA

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Lunes, 27 de noviembre de 2006

Escribiendo en el Caribe

Para que vean que no solo los círculos oficiales lanzan y relanzan sus obras a ver si aparecen en las estadísticas de lecturas permitidas, reseñamos estos dos libros de autores barranquilleros que de manera quijotesca se enfrentan a sus demonios, que no solo son los de la escritura sino ese tortuoso camino de editar y publicar.

Henry Stein - EN LA CUERDA FLOJA

caratulaHS2Escritas por su propio autor, en las páginas iniciales de En la cuerda floja, se leen estas dicientes líneas “a manera de exordio”.

“Las páginas que conforman este librito las escribí durante una temporada en que estuve atrapado, por diversas circunstancias, en una especie de resaca existencial, pues todo perdió interés para mí y me sumí en un doloroso estado depresivo, parecido a aquello que los patólogos llaman “taedium vitae ”,es decir, un disgusto morboso de vivir, que generalmente conduce al suicidio.

No me suicidé, pero durante muchos meses mantuve una relación tormentosa con el mundo y conmigo mismo. En otras palabras, estuve balanceándome desesperadamente en la cuerda floja de mi destino adverso.

Este fragmento de un texto de Eduardo Galeano titulado “La pálida” (incluido en El libro de los abrazos) describe exactamente mi situación, mi estado de ánimo en aquella época:

“[...] En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre alguno: Entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.”

Como tengo la certeza de que esos indeseables períodos grises seguirán presentándose en mi vida –debido quizás a mi irremediable propensión al pesimismo –, he escrito estas páginas no sólo para testimoniar sobre ellos sino también con la esperanza de que la escritura me ayude a conjurarlos o, por lo menos, a atenuar un poco sus nocivos efectos, que suelen prolongarse más de lo esperado. Además, quiero compartir esta difícil vivencia con aquellos espíritus sensibles para quienes la existencia resulta conflictiva y dolorosa. A ellos también está dedicado este opúsculo sobre el hastío, el desencanto y la desesperanza.”
El libro contiene los textos “De lo inevitable”, “Apuntes ligeros con fondo gris”, “Trances difíciles”, “Taedium vitae”, “Lamentación baldía”, “Vigilia”, “Balada de la espera” y “En días como éste”.

Henry Stein, su autor, nació en Cali, en 1957, pero hace mucho tiempo que vive en Barranquilla. Ha publicado Viaje al domingo (cuentos, 1986), Sesgos (textos de humor, 1993) y Dentro de poco sonará el despertador (relatos, 2000). En las décadas de los ochenta y noventa formó parte del colectivo literario El Comején y dirigió la revista Muestra y el plegable esto.
VIA: Emilse Restrepo / Coordinación Ediciones LETRA por LETRA

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Domingo, 12 de noviembre de 2006

Pa'Borges-dependientes.

Todos aquellos Borges-dependientes, esos que no pueden pronunciar tres palabras si dos son una cita de Borges, deben de leer el libro BORGES.

BORGES nació de la gran amistad del escritor Borges y Bioy Casares al igual que muchos proyectos. Algunos llevados a feliz término pero otros quedaron ahí, en el tintero. Bioy Casares aprovecho su cercanía para anotar esas divagaciones, esos comentarios al margen que soltaba Borges a todos y contra todos. Quevedo, Neruda, para nombrar algunos no escaparon a sus sarcasmos.

De Neruda:

"En Neruda no hay versos que uno quisiera repetir. (...) Neruda no ha de recordar sus propios poemas. Nadie puede recordarlos".
Colombia y el Español:
"En la embajada de Colombia me explicaron que Colombia es el único país de América donde se habla el español de España. (...) La gente repite frases y no piensa. Admiran a Bolívar y al mismo tiempo se jactan de ser casi españoles. Viven felices en el matete. Son unos brutos".
Racista:
"Yo soy racista. (...) Limpiaría los Estados Unidos de negros y si se descuidan me correría hasta el Brasil. Si no acaban con los negros, les van a convertir el país en África. (Brasil) nos parece un país de macacos".
Hegel:
¿Qué puede saber de nada un bruto como Hegel?".

Via: EL TIEMPO / Borges habla después de muerto

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Sábado, 28 de octubre de 2006

Concursos Literarios y mucho mas...

Guía de Concursos Literarios. Interesante sitio donde podemos encontrar todo acerca de concursos literarios, certámenes, blogs referentes y mucho mas. No dejes de visitarlo.

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Sábado, 28 de octubre de 2006

Las bibliotecas deberán pagar por prestar sus libros

Es el colmo que un Tribunal de Justicia de la Unión Europea obligue a España a cancelar dineros por el préstamo de obras protegidas por el Derecho de Autor. Libros, Películas, discos, etc entrarían desde ya ser gravados con un impuesto de uso. Y aunque la UE dejaba que cada pais tratara el tema como mejor le pareciera algunos autores obligaron a que el nombrado tribunal tomara cartas en el asunto.

Lo malo de esto es que a la larga no se abrirán mas centros de lectura y quizás terminen cobrando la entrada a Bibliotecas como una manera de sufragar los costos. Después nos rasgamos las vestiduras ante tanto proliferación de obras piratas que son mas económicas y te las puedes llevar a casa.

'A nadie se le debería llamar pirata por compartir música.
Un pirata es alguien que asalta barcos, no alguien que comparte'

Así opina Richard Stallman
Vía: MICROSIERVOS
Leer más: LA VOZ DE GALICIA

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Miércoles, 30 de agosto de 2006

Taller Literario TA.L.I.U.M.

TA.L.I.U.M. -letra x letra palabra x palabra-
Es el taller literario de la Universidad del Magdalena

Visita su blog y haz comentarios y/o sugerencias a su correo electrónico...

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